Se muerde el labio sin saber que hacer, viéndolo a los ojos fijamente sin importar que piensa, alguna parte de ella quisiera explicar muchas cosas, que es una chica afectuosa, que en algún tiempo tuvo miedo de actuar casi sin pensar, que bajo esos ojos de zombie hinchados por el verde humo hay alguien vivo, pero él rompe el silencio con uno de aquellos tiernos besos de niño, dejándola mas muda de lo que ya es, como si no hubiera algo mas que hacer, como si la situación fuera perfecta cual amarillo sol que entra por los cristales. Echados en el sofá marrón con el aroma de amor, que solo la gata percibe, entre cenizas de cigarrillos y la vieja canción con el tempo adecuado, ella recorre con sus dedos los tatuajes de la espalda del amante, como si los viera mientras los toca, sin censura besa sus pies con sus pies, deslizándolos entre las piernas, abrazándolo, bajo el rico atardecer de piel desnuda y ropa lanzada, su pie empujando elástico con esa sutileza sensual, volviéndolo agua, haciéndolo aguerrirse al nuevo respiro de su boca, envenenando sus venas, avivando que él le rebose los oídos con su nombre, cabellos tostados entrelazados, entre otros juegos y males, termina con una sonrisa reposando en su cuello.
Ella se muerde el labio sin saber que hacer, viéndole los ojos de leopardo fijamente, sin importar que piensa, alguna parte de él quisiera explicar muchas cosas, como que quisiera salir en domingo a enseñarle a elevar cometas en la playa, como que quisiera describirla fácilmente con palabras, casi preguntándose por el mañana, pero ella rompe el silencio con uno de esos besos de niña tímida, sonriente le guiña un ojo y su aroma a mandarina se esfuma tras la puerta.

1 comentario:
perfecto :)
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