Dos de la madrugada, Colette manda un mensaje a su mejor amigo Ernesto , todo el whisky tragado ya causaba buenos efectos, maquillaje hecho máscara, risas exageradas y ella estaba comenzando a cometer actos vergonzosos como decir: -“ Mis senos por ejemplo, ellos son diferentes, mirálos son durísimos, tocálos… no, nó tengas miedo nene dame la mano, toca, éso, vez! y 100% naturales… ayer un tipo me dijo: - quisiera retratarlos o hacer una tipo escultura. - obvio que no le conteste nada, era artístico y todo eso, pero solo le sonreí , piensa que le voy creer su jueguito? Nunca!”. Mientras Ernesto acaba de recibir el mensaje que decía: “Estuy n el Galáf venitq nopd mnjAr (k)”, como siempre trataba de encontrar las llaves del auto , irritado por la desesperación de salir rápido al “rescate” de la hermosa Colette, esa mujer de cuerpo cabellera perfecta y de quien desde hace 6 años estaba enamorado.
Siempre era lo mismo, el llegaba, y todos ya habían reído o burlado las palabras y exhibicionismos de Colette, terminaba escuchándola todo el camino de regreso a su apartamento, para ser exiliado de su habitación, durmiendo en el sofá con sus 2 perros mientras ella dormía usurpando sus tibias sabanas. Pero hoy antes que ella saliera del Bar, se encontró a Felipe, Felipe era un player, y la invito a otro trago...
Ernesto estaba en su auto, pensando en ella, se reusaba a dejarla ir, habían pasado tanto juntos o más bien el había pasado tanto tiempo esperando algo, algo, algo… bajaba y subía la ventana, miraba y miraba el celular, escuchando las voces que le decían: “Sos bien pendejo” “ella solo te utiliza” “Abrí los ojos man” “ Yo que vos ni le contestara semejante mamerto”. Pero también recordaba sus dulces palabras: “Sos el amigo mas especial que tengo” “te quiero Errny cara de ornitorrinco, sos como que mi otra mitad pero al revés me entendés, porque nunca vamos a ser algo, pero siempre estaremos juntos”. Adentro Felipe y Colette conocían sus lenguas; pasaron 25 minutos ella nunca salió, Errny se daba por vencido, no era posible que de nuevo ella lo dejara, y se fuera con otro tipo a quien sabe dónde, y él como siempre arado, cogió su celular y hablo.
Ernesto estaba en su auto, pensando en ella, se reusaba a dejarla ir, habían pasado tanto juntos o más bien el había pasado tanto tiempo esperando algo, algo, algo… bajaba y subía la ventana, miraba y miraba el celular, escuchando las voces que le decían: “Sos bien pendejo” “ella solo te utiliza” “Abrí los ojos man” “ Yo que vos ni le contestara semejante mamerto”. Pero también recordaba sus dulces palabras: “Sos el amigo mas especial que tengo” “te quiero Errny cara de ornitorrinco, sos como que mi otra mitad pero al revés me entendés, porque nunca vamos a ser algo, pero siempre estaremos juntos”. Adentro Felipe y Colette conocían sus lenguas; pasaron 25 minutos ella nunca salió, Errny se daba por vencido, no era posible que de nuevo ella lo dejara, y se fuera con otro tipo a quien sabe dónde, y él como siempre arado, cogió su celular y hablo.
Colette quería apagar su celular, sabía que Erny le hablaría en cualquier momento por demorar tanto, pero ahora estaba vomitando en el baño de hombres por razones desconocidas, Felipe el player guapote la abandono. Ella salió del baño y escucho: “ jajaja ja! Es un show tremendo esa chica.” dijo Sofía Sirüis con el cuerpo perfecto de perra gauchita, la cara de ingenua y el cabello corto esa mujer de semblante alto, que termino saliendo del bar de los brazos de Felipe. “ Maldita!! Malditaa!! Perra endomingada de lacra!!” - decía Colette, en su mente no solo porque le tenía muchas ganas al carozo del feli, sino porque odiaba la derrota bitchesca, no ser la más llamativa, perder ante Sofía Sirüis con menos senos y acabar otra noche con Errny; Era lo mas frustrante, detestable patético y sin opción, pero que podía hacer? No era más que una pobre infeliz embarrada de vomito y sin conocimiento de equilibrio agarrada de un tubo meado en la salida del baño.
Errny comenzó a hacer dos sándwiches de atún en su apartamento, encendió la tele y saco unas sabanas del armario, las puso en el sofá, la chimenea estaba lista, la iluminación era perfecta, se sentía bien, comenzó a comer su sandwich frente a la T.V de su impecable sala, - Don Din- tocaron el timbre los cachorros ladraron, el dio un brinquillo del sofá y sonrió como el niño con el que nadie quiere jugar a las canicas, pero que ahora a encontrado una bolsa que tiene canicas de a galán y todos los niños le ruegan por jugar con el y usarlas.Se levanto del sofá con tranquilidad, los nervios y pensamientos absurdos habían desaparecido. Abrio la puerta y era ella la mujer guapa de cuerpo perfecto, con esa sonrisa casi invisible y mirada picara, entrando a su morada. Ella lo miro fijamente y penetrante, tiro su cartera al sofa se sacudio el cabello alborotandolo y le dijo –“ Quita esa cara, mejor decime si me tenés el Sandwich listo y como te dije que me gustaba?”- el contesto: “Sí, eh contado las gotas de limón sofia Sirüis”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario