Futuros presentes pasados, que errabuendéan por ahí.

Mudarse

Mudarse podría ser la cosa más difícil que nos puede pasar en nuestras vidas, sobre todo cuando estamos en exámenes finales, llenos de trabajos y creemos estar ya establecidos en un lugar específico.

Pues a mí últimamente me ha tocado andar de lado a lado, mudándome y creando esperanzas cada vez que entraba a una nueva puerta diciendo: -todo estará mejor. Aunque por dentro tal vez me sentía un poco inconforme con pequeñas cosas que al final desaparecían con tolerancia. Hasta que llegue a casa de los abuelos, entusiasmada por primera vez sentir eso de vivir en una familia grande incluyendo primos, tíos, tías, y animales. Este mes parecía mentira mudarme de nuevo, cuando la Popo -Una de mis tías- llego con la noticia a la casa de los viejos, nadie creía que los trasladarían a otro lugar,  pues pretender moverlos de aquella acogedora y cálida casa, donde se encuentra lo inencontrable en tiendas, como pega de zapatos, hilos de croché, menjurjes, tés, telas vintage de la abuela, herramientas y sobretodo comida típica o antojos de típica casa de abuelos; un lugar con todo lo necesario para el bienestar de ellos, con los dos sofás mecedoras en los que cada tarde a la hora de las novelas mexicanas se quedaban dormidos con las bocas abiertas y cabeceando, es que a cualquiera se le hace fácil entrar en sueño entre las paredes un poco sucias y de tonos tierra de la casa; por las mañanas eran las clásicas canciones de pueblo como “libros tontos” a veces  era clásico jazz, o canciones tipo buena vista social club del abuelo, comiendo su naranja y cantándole a sus otros hijos los pájaros de la jaula blanca; Por las noches las noticias y todos los hijos hablándoles a su celular  para reportarse - celular que siempre anda perdido por la sala y entonces hablan al de la abuela que nunca lo abre a tiempo tratando de sacarlo de su bolsa-
Es una buena familia la mía, con todo y sus locuras de cada cual –Porque sí están bien locos todos-, ahora estamos solas la popo, la pato –Mi prima- y yo, pero esta separación del resto durará poco –No piensen que los pobres abuelos se han tenido que ir a un 'home' o asilo, cosa que por estos rumbos es muy popular para los descorazonados hijos de sus madres, gracias a dios los abuelos aún esperan que esta casa esté acabada y lista para su bien estar- mientras tanto este nuevo domicilio en la montaña, más claro, moderno y amplio, me ha traído esperanzas y esta vez no han sido creadas por mí, fueron natas desde puse un pie, no necesité conformarme pensando en "bueno..", el positivismo afloro de la nada y a pesar que aún hay cosas en bolsas y cajas, pase una semana estresante y como dos sin internet, me siento feliz de esta nueva etapa que vino de la nada.  



Y bueno este es un video que comprueba que me puse las pilas -ó la capa- con mi nueva habitación.



PD: ¿Y ustedes qué piensan de las personas que dejan a sus dulces abuelos en una casa para ancianos?

1 comentario:

Netzach dijo...

Sos lo máximo! ♥
Miss u :(

Φ

Cosas Viejas