Hoy hable con alguien,
veía por la ventada y reía como estúpida, me imaginaba el clima, me imaginaba el lugar, su cara, pelo, sonrisa, el panorama, afuera solo eran arboles verde oscuro meciéndose, ululando como de frió, por la neblina blanca, todo afuera era blanco Europa, yo estaba con las manos heladas, quería tocar el cuello de alguien para molestar, preferiblemente de alguien con cuello grueso, ja ja, pero estaba ahí en el cuarto de mi tía la eternamente soltera, con el celular casi en altavoz de la abuela -porque el que me prometió mi padre nunca se hace realidad... Estaba ahí como en otro mundo escuchando ese ya casi olvidado timbre de vos; me daba cuenta que no puedo olvidarla, es como cuando en un juego de matanza las balas se te acaban y tenes que recargarlas; así de repente me dan ganas de pensar en eso, y simplemente llamo, es que no puede morir la vos... y supongo que es bueno, no se que me pasa cuando recargo balas, pero me gusta, me gusta todo me gusta y la moneda siempre se acaba cuando estoy mas feliz, me quedo ahí, pensando y pensando, viendo como cronos vuelve a girar la rueda, y todo continua, y todo continua, y todo vuelve, y tengo que bañarme, tengo que cambiarme, tengo que hacer que pase otro día, otro día más, otro día más.... a veces me pregunto si siempre recargare balas?, llegare a los 60 llamando? Estaré muerta? se seguirá deteniendo el tiempo? me dará esa vos algún día aunque sea un abrazo? Esto es bien curioso, a veces llega como polvo de estrella, otros desaparece, y hay momentos -como cuando estas bañándote y hablando en voz alta con tu otro yo-. que me pongo a pensar mucho y entonces me dan ganas de escribir un ensayo completo!, pero creo que no puedo o no debería, no lo entiendo, no tiene forma, no tiene principio ni fin, los temas varían, y los sentimientos sobran.
veía por la ventada y reía como estúpida, me imaginaba el clima, me imaginaba el lugar, su cara, pelo, sonrisa, el panorama, afuera solo eran arboles verde oscuro meciéndose, ululando como de frió, por la neblina blanca, todo afuera era blanco Europa, yo estaba con las manos heladas, quería tocar el cuello de alguien para molestar, preferiblemente de alguien con cuello grueso, ja ja, pero estaba ahí en el cuarto de mi tía la eternamente soltera, con el celular casi en altavoz de la abuela -porque el que me prometió mi padre nunca se hace realidad... Estaba ahí como en otro mundo escuchando ese ya casi olvidado timbre de vos; me daba cuenta que no puedo olvidarla, es como cuando en un juego de matanza las balas se te acaban y tenes que recargarlas; así de repente me dan ganas de pensar en eso, y simplemente llamo, es que no puede morir la vos... y supongo que es bueno, no se que me pasa cuando recargo balas, pero me gusta, me gusta todo me gusta y la moneda siempre se acaba cuando estoy mas feliz, me quedo ahí, pensando y pensando, viendo como cronos vuelve a girar la rueda, y todo continua, y todo continua, y todo vuelve, y tengo que bañarme, tengo que cambiarme, tengo que hacer que pase otro día, otro día más, otro día más.... a veces me pregunto si siempre recargare balas?, llegare a los 60 llamando? Estaré muerta? se seguirá deteniendo el tiempo? me dará esa vos algún día aunque sea un abrazo? Esto es bien curioso, a veces llega como polvo de estrella, otros desaparece, y hay momentos -como cuando estas bañándote y hablando en voz alta con tu otro yo-. que me pongo a pensar mucho y entonces me dan ganas de escribir un ensayo completo!, pero creo que no puedo o no debería, no lo entiendo, no tiene forma, no tiene principio ni fin, los temas varían, y los sentimientos sobran.
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