Entonces las mujeres se “divierten más” ¡bailando! y las fiestas siempre tienen un tema; la última fue ir de corbata roja (a lo RBD pues… por supuesto que yo no fui así y rompí el esquema con un vestido de monja) esta vez el tema fue: Zumba dance, todas llegaron sport y contrataron a una chica instructora de baile para que en una hora y media hiciera que todas bajaran más de 1200 calorías. Yo en la tarde había estado enferma de gripe y dolor de cabeza, también me había comido cuatro pedazos de pizza (lo normal son dos) tenía una gran barriga y parecía un zombi, pero a quien le importa si de todas formas no me encontraría a nadie interesante, me tome dos pastillas y me dolió más la cabeza, dije mm voy no voy… pero no tenía otra opción era eso o quedarme en casa aburrida, además es como ir a un teatro y reírte mucho, ¡pero en la vida real! Para no hacer esto más largo ( hoy te aguantas hasta que acabe okay) llegamos y mi malestar no pasaba, la señora de la casa me dijo ¿le doy unas pastillas? y acepte (diferentes a las que había tomado) me las tome y hasta que ya las había tragado me acorde y me fije que no había pasado ni una hora de haberme tomado las otras, dije: ¡si muero hoy qué pasaría, no me puede dar sobredosis! Es que eran cuatro pastillas y diferentes, y fuertes, me puse un poco paranoica, pero trate que me pasara, quiero decir que el malestar desapareció al instante y en eso dijeron: Ya vino la instructora. Yo un poco acelerada dije ¿quién es? Era una tipa con pants morados y una blusa que decía: ¡Zumba! Riéndose y saludando muy feliz, yo estaba en shock, la tipa no usaba braces, y no tenía el cabello largo, pregunte su nombre y me contestaron: es Susan yo dije nó, no puede ser, ella se llama Katherine! Aun no sé si estoy drogada (no creo porque maneje bien hasta la casa) pero la otra posibilidad es que me estoy volviendo loca, estoy adquiriendo un síndrome quizá, pero esa chica instructora de baile (muy pro) ¡era idéntica a vos! Podría pasar como tu hermana mayor, y en un momento dije: en un universo paralelo ella es la Kathy.
No sé qué hacer, será que alucino, ¡no pueden haber más chicas con tus facciones! (lindas) lo único que ella era pelo corto! (deberías de probarlo así algún día) y yo tenía ganas de decirle: Mire usted deje de gritar “forward… and back” con esa carita que ya conozco, deje de estar fingiendo! Hey si sos vos la Kathy Rivera mi Kathy!! Mi hermana Kathy! (bueno eso sonó a iglesia, hablo del facebook) pero es que ella bailaba con tanto feeling y no me pongas esa cara de: "A pues no, porque yo no bailo" porque yo sé que ¡sí seguís bailando! Te juro que quería abrasarla, acercármele y encontrarle el final de la máscara; me sentí en una de esas películas en que la protagonista (yo) estaba loca e imaginaba que había tenido una vida con personas geniales a su lado, como su mejor amiga, inteligente, linda y bailadora esa chica que a pesar de la distancia aparecía en una ventana de mensajería instantánea apoyándola en ese nuevo mundo perverso en el que ahora estaba, comprendiendo tan bien todas sus locuras, con ese click que hacía que todo funcionara bien, es decir no existe la perfección, pero ella, Kathy encajaba tan perfecto que hasta parecería mentira su existencia, era hora que la verdad en el inconsciente de Marelyn se descubriera; la pobre chica loca y solitaria le había puesto la cara de esa instructora que un día conoció en una fiesta de nicaragüenses, a una amiga imaginaria. Y todos decían: ¿Kathy? Quién es Kathy, no Marelyn estás mal, esa vida no existe, nunca tuviste una amiga así, ella no existe, nunca existió esa vida “genial en El Salvador” de la que tanto hablas… todo es producto de tu imaginación, ¡que no te das cuenta! tu vida es esta, tan simple; nunca estuviste en un canal de televisión con ella, nunca rieron, nunca bailaron, vos estas obsesionada con esta instructora divertida y dinámica nada más. Era ahí cuando Marelyn al fin comenzaba a convulsionar por la sobredosis de pastillas que se había auto recetado, comenzaba a darse cuenta que en efecto tenía problemas mentales, y que su vida había sido tan patética que la soledad y aislamiento la habían hecho imaginar una vida tan genial que nunca había sido cierta, sin amigas como Kathy, sin tipos que le rompieron el corazón, pero que la hicieron vivir, sin mujeres odiosas, envidiosas, incultas mal educadas y ¡mentirosas! (de las que siempre hablaba con Kathy). Sin vida, muriendo ahí, de una sobredosis de pastillas antigripales, sola he infeliz como vino al mundo.
Es por eso que a pesar que me costó digerir los tacos que me comí luego de la Zumba dance, estoy acá escribiendo y sintiéndome más feliz de lo normal de no ser una Marelyn y nunca haberme cruzado por tu camino quedándome con la resignación de imaginarte. En realidad, tal vez mi vida hoy no es tan super ultra mega genial, pero qué pasaría si todo esto fuera diferente, si toda esta locura de dilemas no fuera mi vida, qué pasaría si no fuéramos nada.
Creo que el tiempo es solo un término más, nunca existirán pasados, ni futuros, solo existe el hoy, y creo que en mi hoy siempre existirás vos.
Dejo un video para que digas: Huy no, nada que ver con migo. Sí, sí, estoy bien loca.
